Habría sinfonía de sonidos maravillosos, pero no habría ruídos . Tampoco habría oportunidades para una inmensa mayoría que nos veríamos relegados siempre a una jungla donde el matiz no tendría cabida. En el bosque el sonido libre es el que siempre puede hacer que la composición se vaya perfeccionando y consigamos algún día formar parte de la sinfonía.
AmpaCar-Diciembre 2010
Carpe dien

Me encanta Rabindranath Tagore... es de mis predilectos. Y este texto tiene la enorme sabiduría de mostrarnos que todos y cada uno de nosostros somos únicos e indispensables en el todo del Universo.
ResponderEliminarBellísima reflexión Amparo. Gracias por compartirla.
Besos y buen fin de semana!
Tagore me ha dejado colgando de la tela de una araña como si fuera una gota más del rocio, pensando y escuchando pájaros.
ResponderEliminarBonitos aikus los que nos regalas.
Gracias Amparo
Esteban Mediterraneo
Gracias Olga y Esteban. Tagore me acompaña desde hace muchos años , todavia no he encontrado ni quiero hacerlo. Es la cordura del mundo y la sonrisa permanente.
ResponderEliminarUn abrazo.
Amparo