….había sido todo un sueño? Cuidadosamente se levantó de la cama como si quisiera preservar ese sueño del cualquier posible terremoto. La mañana le pareció más luminosa, su té acompañado de esos “muffin” tradicionales ingleses estaban mejor que ningún día. La ducha fue como un bálsamo que lo dejó preparado para la lucha diaria que en realidad era por lo que viajaba a Honkong: comprar sedas. Su aspecto impecable le hacía si cabe más interesante. Tenía que dejar de soñar y salir del hotel para continuar. No iba a ser fácil, su pensamiento por primera vez estaba acaparado por entero por la imagen de la mujer que la noche anterior definitivamente le había robado el corazón.
Suavizó sus manos con esa crema especial que las dejaban listas para que el tacto con la seda fuera impecable.
Muy cerca Keiko despertaba al día. Su cuerpo frágil se dirigió al mirador de su cuarto. La mañana para ella también era radiante. Fuera, el jardín cuidado con esmero albergaba su fuente llena de flores de loto, que habían acompañado a su familia desde siempre. Esa fuente a la que siendo niña se acercaba todos los días para ver su imagen reflejada en el agua .
Después de bañarse se sentó al borde de la cama. Sus manos se deslizaron por su piel y se detuvieron en sus pechos pequeños y suaves como perlas. Los sentía vivos, turgentes. Sus manos subieron y acariciaron su cuello y sus dedos recorrieron sus labios dibujándolos lentamente y acabaron entre su melena negra como el azabache. Se inquietó al darse cuenta que estaba soñando y despertó. Sólo deseaba una cosa en esos momentos……….que sus manos hubieran sido las de él.
Sabía dónde encontrarlo pero no podía ir a buscarlo. Tendría que ser de nuevo el azar. Su pequeño cuerpo palpitaba de manera distinta. Se vistió a la europea con sus jeans , camiseta, gafas de sol , maquillaje suave y “su perfume”. Su agenda estaba repleta , no podía regalarle al recuerdo ni un minuto más. Su coche la esperaba. Ella también intuía que su vida no iba a cambiar, sino que había cambiado.
Había nacido un destino para dos corazones.
Él deslizaba sus manos por la seda para encontrar su piel y ella deseaba enseñarle las flores de loto de su fuente algún día.
AmpaCar- Diciembre 2010
Carpe dien
Sigue que vas muy bien y brillaras todo el año
ResponderEliminarTierra
jajajajaja, ire siguiendo despacio, pero sin pausa o con pausas grandes. jjajajaja. lo de brillar eso ya es otro cantar, pero me gracias por tus palabras Sr anónimo, A me me gusta ser aire.
ResponderEliminarAmparo
Carpe diem
Feliz Año Nuevo y los mejores deseos para un feliz y pacífico 2011 hola Frà ..
ResponderEliminarMe sigue recordando a la novela de Alessandro Baricco por su sensualidad, por su búsqueda sutil de emociones y la manera genial en que sigues tu relato...
ResponderEliminarMe encanta leerte Amparo... es un gusto seguirte.
Besosss
Gracias Orso, espero mirando tus fotos y las de Olga aprender un poquito a mirar mejor detrás dle objetivo. Feliz año para vosotros y os deseo lo mejor
ResponderEliminarAmparo,
Carpe diem