lunes, 29 de noviembre de 2010

Cartas desde la ventana-Volverán las manzanas


              Con el frío me repliego entre mis dobleces y todos mis sentimientos quedan bajo un letargo silencioso. Ya lo sabes tú. Decías que estaba en el  período blanco. Y, sí, es cierto.
                   Aprovecho estos días , o meses, u horas para no leer ni entre renglones ni entre líneas. Recuerdo que tú aprovechabas  este período  para darme a leer montones de cosas porque  sabía que era el momento en que todas me  parecían  estupendas. Te ponías feliz y tu cara sonreía. Eso era suficiente para mí, aparte de que todas tus palabras me  parecían casi bien.
                Aprendí de ti tantas cosas que me  sorprendo cuando alguna situación se produce,  es como si ya la hubiese vivido porque tú ya me  la  habías  contado  y hecho ver montones de veces y  ahora  ya no  traspasan se quedan en ese corralito donde se juntan con otras de su misma calaña y hasta es posible que jueguen al corro de las patatas de las  ideas dando  vueltas y vueltas  e incluso lleguen a  marearse. Ya ves, voy aprendiendo a ser menos vulnerable.
  
              Se acerca la época de las "luces" ,  no de la razón sino las de Navidad. Protestamos de ellas pero.....ya sabes es una relación de amor-odio que casi todo el mundo tenemos-

                Si, las tengo preparadas. Compré adornos nuevos, mas dorados y mas modernos, y como siempre desde  hace tantos años ese ramo de manzanas rojas y brillantes que nuestro hijo compró contigo. Esas son imprescindibles, siempre tendrán su sitio. Ha salido a  ti le encanta vestir la casa para esta época.

                Este año os tengo una sorpresa y no me  preguntéis porque es eso, una sorpresa. Quiero renovar no sustituir no. Hay cosas para nosotros que son imprescindibles,  pero  se  avecinan tiempos nuevos que traen nuevas sonrisas. Te pones  nervioso? lo sé,  pero note ilusiones demasiado , sabes que todo puede ser fruto de una ilusión y deseo solo nuestro.

                No se te olvide coger las piñas , ese es tu trabajo. Tienes tiempo todavía.

AmpaCar- Noviembre-2010

Carpe dien

martes, 23 de noviembre de 2010

Entre renglones- Serán mis zapatos


        El día había amanecido cubierto por un extenso manto de niebla que desdibujaba el paisaje. Todo parecía más difuminado y  las figuras mucho más sutiles  y delicadas. Mi calle parecía la de un cuento de hadas  donde en cualquier momento podían aparecer  esos duendecillos saltimbanquis llenos  de alegría. El día era propicio para ellos.
         Yo iba caminando con la  cabeza metida entre mis hombros, hacia frió  y la humedad  se posaba en mi chaqueta  dejando  una  sensación  de escalofrió que recorría todo mi cuerpo.
         No tenía prisa,  me había propuesto  no hacer nada provechoso hoy,  tan  solo  respirar y caminar. De vez  en cuando miraba los escaparates que mostraban todo tipo de cosas que las personas pudieran desear y pudieran  adquirir. Pero  yo quería unos zapatos, solo unos  zapatos que me  estuvieran buenos.
         No me  atrevía  a entrar en ninguna tienda, era inútil probar más. Tendría que conformarme con los que tenía. Bueno, tampoco pasaba nada,  eran suficientes para pasar mis días, si, para  caminar el resto de mis días, los zapatos no se rompen con facilidad y si los cuidas, mucho menos.  Pero seguía deseando  unos zapatos,  no importaba  color  ni   forma, solo importaba que se calzasen en mi pie y  me  estuviesen buenos. Soñaba  con que  alguien  pudiera   explicarme  por qué no hacían zapatos para  pies pequeños de personas adultas,   eran los  míos los únicos pies  pequeños del planeta? , Lo cierto  es  que poco a poco me iba convenciendo de que así  era,  que ni las japonesas lo tenían tan pequeños como  yo  pero  seguía   manteniendo  esa ilusión  con la esperanza de poder encontrarlos algún día….  Y parece ser que  sí.  Me habían informado que  una  zapatería  de tradición se dedicaba a eso. No me lo podía  creer, por fin podría  calzarme, no por  necesidad  sino, por capricho?   Tal  vez,  pero  era  así. Se dice que se ansía lo que  no se tiene o lo que no se puede realizar.
            Ya no hacía falta caminar  para ver escaparates,  se pueden comprar desde un ordenador, pero  no se pueden tocar,  ni acariciar. El zapato te habla, te dice como es, por  eso yo no  me  resisto a seguir mirando  escaparates y pensar, me estarán buenos?,….mantener la ilusión de conseguir unos  es algo que  me hace admirar esos zapatos maravillosos,  pero tendré que empezar a  dejar  de lado esa búsqueda y arriesgar por la modernidad  para tal vez  estrenar algún  día de fin de año ( como siempre  se hacía)  zapatos nuevos.
          Sentir que puedo elegir color, forma y meter el   pie y caminar sin que note que lo llevo,  es un regalo casi sobrenatural. Me siento como Alicia  en el País de las maravillas, sin ser Alicia y  si ser maravilloso el país , pero es el mío.
                No, si al final una se puede ilusionar  con  cosas simples  como  es  comprarse  unos zapatos que para la mayoría  es algo normalísimo, pero  que para mí traspasa el  umbral de lo milagroso, y estoy casi  a punto de conseguirlo. Ya  ves yo me ilusiono por unos zapatos  aunque sean  de color rosa.

               Tus ojos  serán mis ojos, tus manos las mías y me contaras que trasmiten esos zapatos., por donde me harán caminar y hacia dónde me llevarán,….aunque  eso prefiero mantenerlo en el misterio e ir  descubriéndolo poco a poco, tal vez me guste la ruta.  

                                                                      
AmpaCar- Noviembre 2010-11-12
Carpe diem

viernes, 19 de noviembre de 2010

Buscando tu seda

                    Se paseaba por  todo el mundo en barcos que llevaban  vida, problemas, ilusiones,  especulaciones, amor  y deseos de hacer negocios   y por qué no,  deseos  también  deseos  de  vivir  y desbordar pasión.
                Los días  se sucedían calmos y apacibles en la cubierta del “Karedenik”, ese barco turco que  tan habituado estaba a  esa  ruta. Los viajeros se iban conociendo  y cruzaban palabras  en los sitios de ocio. La vida  en el barco estaba condenada a entablar relaciones con los  demás. Un ambiente  cosmopolita y variopinto se respiraba en  esa  casa flotante. Caballeros………no,  mejor  señores, ninguno llevaba  caballo a  bordo,  se mostraban  elegantes  tal vez  deseando  desviar alguna mirada  provocativa  de alguna  dama  insinuante a la que pudieran invitar a  ocupar  un sitio en sus mesas, o, tener el privilegio de  recibir una nota para  tomar  una copa de champan  en la  cubierta decorada  toda en azul para sentirse más  en la mar.
                Esa cubierta se llenaba de  fragancias al caer el sol y los galanteos se hacían presentes. Era la vida que transcurría en  un  cascarón de nuez enorme que  flotaba despacio dejando una estela de espuma blanca. Todos y cada uno procuraban pasar el tiempo despreocupadamente, sabían que al final de ese viaje las horas serian  agotadoras intentando cerrar negocios y proyectos  que los habían llevado allí,  y a él también.
                               Durante el día su atención estaba concentrada en conseguir los mejores colores,  la  mejor calidad, las más exclusivas, las más delicadas y suaves, las más maravillosas que  cualquier mujer pudiera soñar y  desear. Las “sedas” eran su vidalas amaba y  se dedicaba a ellas con la mayor pasión de la que era  capaz. Aún esperaba  sorprenderse  un día inesperado con  esa seda que pudiera vestir a la mujer de sus sueños.
                Llegaba  la  noche y su mente se concentraba  en  buscar  y poder encontrar  esa ilusión con nombre  de mujer  que completara su vida. Se desconsolaba y deprimía porque  no llegaba  ese momento.
                Tenía su mesa reservada en el club  del hotel mientras  estaba allí. Una noche más se disponía a beber  su “malta añejo” con la mente perdida  en sus sedas. Paseó su mirada detenidamente y todo estaba como siempre. De pronto  una fragancia le llenó los sentidos y supo que se acercaba su sueño. No podía ser de otra manera.
                Ella  cruzó el salón con su andar elegante, sutil  como  el ave  que flota  en  su  vuelo. Se sentó son su soledad  en la mesa,  pero una nota con un jazmín acompañándola  cambiaron su vida. Se vio sentada frente a él y comenzó a soñar. Pero  no  era  un sueño, sentía el roce de sus dedos en sus manos y era como  si una  eternidad esperada  le hubiese llegado.
                Todo se sucedía rápidamente. Él tenía que  volver a embarcar  pero sabía que ambos se pertenecían. Cada viaje lo ataba más. Cada  viaje  era más feliz  y cada viaje la  vestía con  esa seda única, como única era ella.
                Pero el  destino quebró su vida, su negocio y sus viajes, sus ilusiones  y su amor. Ella en su soledad vivía aferrada a  su memoria y confiaba que algún día  sentiría de nuevo sus  brazos rodeándola. Él soñaba con esa ruta  de la  “seda” que había colmado su vida y habia llenado sus  sentidos   de ella. Tenía de nuevo que  sentir y renacer cada día  aunque fuera en la distancia para abarcarla por entero  y  respirarla,  pero……

Mientras llego  a ti
Siénteme en tu piel                                  
Cúbrete con sedas
Y piensa en mí

AmpaCar- noviembre 2010
Carpe dien

jueves, 18 de noviembre de 2010

Poetry- Una violeta, mi violeta


Una violeta, mi violeta

Hoy me trajiste una violeta
Llena de soleado aroma de otoño.
Brillaba detrás de mi ventana y
Se dejaba querer en la mañana.

Sus hoja aterciopeladas se abrían
Contentas de saberse mimadas
Y ellas, las violetas, las humildes,
Las pequeñas  se desperezaban contentas

Hoy siguen aquí, violetas  efímeras
Que por saber que lo son se entregan
Quieren  ser parte de sus días  y los tuyos
Olvidando que  son momentos caducos.

Violetas  pequeñas, violetas  de violetaras
Deja posar en  tus pétalos  las alas
De tu mariposa y deja que sorba,
Violeta de mi ventana, crécete y perfuma

AmpaCar

sábado, 13 de noviembre de 2010

Cartas desde la ventana - rosas de otoño



         Las últimas rosas  abiertas de otoño. Casi  vencidas sus  hojas por la lluvia caída, pero lozanas aún bajo los rayos dorados  de los días.
    Ponen ese punto de color  entre las hojas que van  cayendo de los plátanos cubriendo  el suelo de pizarras  . Frente a  tu ventana te esperan estas rosas.
    Hace un día  gris y plomizo y estoy sentada  en mi mesa camilla que forma parte de mí y que no concibo  verme  sentada sin tenerla delante.
    Recuerdo  tantas noches  y tantas tardes pintando  ovejitas  para nuestro hijo y casas. Tenía una  atracción especial por  esos dos dibujos. No tenías ningún  arte para  pintar  pero  nos  reíamos y se nos caía la  baba  viendo la cara de nuestro hijo. Él las iba pintando de  colores y cuando se acababan   pedía más. Y volvías a empezar una y otra vez .
    Y así  se pasaban  las tardes entre historias  y dibujos . A veces las seguimos recordando y nos parece que  fue ayer y ya es “casi mayor”,pero  para nosotros nunca será grande.
    Desde mi ventana veo  caer la tarde y el  cielo sigue plomizo. Como  si quisiera emular al panorama  gris que tenemos encima de esta piel de toro. Un otoño largo que  esperemos que también tenga  su fecha de  término.
    Esta es la  naturaleza, flores  brillantes  en  días grises. Tus rosas, las  que crecen  frente a tu ventana.

AmpaCar- noviembre 2010
Carpe dien

lunes, 8 de noviembre de 2010

Cartas desde la Ventana- Viaje a Petra

             
                 
             Iluminaba la  estancia suavemente la luz necesaria tan solo para  ver en la penumbra las cosas que  inmóviles ocupaban durante años su espacio .   
         Quietas y dormidas seguían . Nadie les posaba la mano encima  ni tan siquiera para  limpiar la  huella  del tiempo.
         Es como  si este se hubiese detenido y marcase tu  presencia en esta estancia vacía  de ti. Los rayos del sol tímidos se  colaban a través de esos visillos  dándole  un reflejo distinto y apacible..
         Me  senté  en tu silla, y me pareció que una sonrisa se esbozaba en tu cara. Y mis palabras comenzaron a  caer como pétalos  en tu ventana, nuestra ventana.

         Sabes ? te dije. Organizaremos un viaje a Jordania, tenemos que ver Petra esa ciudad que  dicen color  rosa, vivirla  en primera persona , disfrutarla,  tu me dijiste….eso  está hecho. Como una niña  empecé a  viajar en mi imaginación. Una escena se sucedía  tras  otra  y en todas, los dos  éramos los protoganistas.
         Pero llegó la noche   deseada, la que ambos soñábamos  mudos. El  desierto nos cobijaría. Yo me  resistía , sabes que tengo miedo de cualquier bicho que  pudiera  hacernos compañía. Tú con  tu paciencia  me  tranquilizabas: no  vendrán, no nos querrán  estropear la noche.

         Hacía frió, como siempre  lo hace. La tienda  de campaña  era  pequeña pero lo bastante  para dos. Hoy todo  está pensado  y concebido para  que  el visitante  se crea  de verdad  que llega  y está como un explorador solitario,  pero  todo está previsto.
En la pequeña colchoneta que  había en el suelo, un saco de dormir descansaba.  Una bandeja de cobre con dos vasos y  una maravillosa tetera que  humeaba con  su té verde esperando . Poco más . Nos miramos, y ni una palabra nos dijimos. Estaba claro,  teníamos que compartir el saco. En el fondo me alegré y noté  que a  ti te pasaba igual.
me quité las botas lavé mi cara y por Finn desenrolle mi”cheche”   para  meter mis dedos  entre  el pelo y airearlo .El cheche”  es lo mejor  para el desierto. No deja pasar la arena ,  vas protegida con él del  sol del aire   pero lo mejor que  me  sabia protegida por ti,  todo lo demás era superfluo, incluso el “cheche”  tan  necesario en ese medio

         Me acerque  el  vaso de te y me sentó bien. El Frío se sentía por dentro, por fuera………tus brazos me cobijaron y  la noche se hizo en nosotros. Una palabra y otra y otra hasta que el sueño nos  venció y el   amor nos calmó, y piel con piel nuestros ojos  se cerraron.
         Ya  ves como  he empezado  a viajar. Me llevaras?, te pregunte . Tu sonrisa  franca me  dijo  que sí, que  todo tarde o temprano llega.

         Una ilusión que me llenará estos  días  de aroma y tomillo y jara y sierra  y nubes. Una  ilusión  que buscará  ser realizada.
         Mientras,  toda la estancia sigue  iluminada  suavemente  y yo miro a través de mi  ventana  el  camino difuminado con hojas amarillas de otoño.
         Iremos a Petra?.........iremos  , me dijiste.

AmpaCar – Noviembre 2010-11-05

Carpe dien  

viernes, 5 de noviembre de 2010

Entre renglones - mis azaleas


          Se han  abierto , por fin. Suaves y delicadas. Solo mirarlas produce la  sensación de que  todo lo que las rodea es   tan bello como ellas.
    No florecen tantas como  otros años,  pero llegan con fuerza. Se que tú las cuidabas mejor, tenias mas mano y mas paciencia  también- Pero poco a poco iré aprendiendo. Cuesta,  pero  hay que conseguirlo.
    Tu mirada  volaría por  encima de ellas como  vuelan las mías buscándote. Pocos días duran en  plenitud pero en  ese tiempo no  se cansan. Son como las ilusiones siempre  se tienen, siempre duran y siempre se aspira a conseguirlas. Que bien  sienta vivir con ilusión  aunque sean pequeñas y que poco  cuestan .
    Me  gusta esa mariposa que  se mete en el  estómago y revolotea  trastocando las ilusiones,  cambiándolas de lugar , pero  no por  eso quitarlas.
    Hoy te dejo  las  azaleas y mis ilusiones.

AmpaCar- Noviembre

Carpe dien



jueves, 4 de noviembre de 2010

Poetry -En la cumbre, solitaria



En la cumbre solitaria
Perdida y olvidada,
Contra viento y marea
Despliega su corola
Rebosante de vida y  color.

El silencio te rodea
Y tú creces ancha y alta.
Para llegar a ti, mi voluntad
Se crece para alcanzarte
Y camina cumbre arriba.

Mi corazón se inquieta
Cuando te presiento allí,
Cada paso, cada segundo
Se acorta la distancia.
Y  ahí  estas, bella.

Vestida de nupcias estás
Esperando que el  esposo
Llegue a ti, y te coja
Para lucirte en su ojal.

Flor solitaria de las cumbres
Llena de esplendor y belleza.
Desata tu aroma y
Emborracha a la cumbre con él
Y abrazate  al valle que  te espera
 
AmpaCar - Carpe dien