Dicen que en la variedad está el gusto y es verdad. Es increíble como una misma canción oída por dos personas suena distinto, no porque la canción sea distinta, sino, porque cada uno hace su interpretación .
No hay duda que si la crítica, o la masa “culta”, empieza a decir que ver un programa determinado es casi casi un pecado mortal, pasamos de un extremo a otro con una facilidad inmensa. Nuestra opinión pública (me refiero a comentarlo en nuestro ámbito) pasa del blanco al negro casi sin pensar. Nos dejamos llevar por la mayoría experta. Según nos dicen.
Está mal ver el típico programa de corazón después de comer cuando el sopor te envuelve y Morfeo, te llega con el típico “ruido de fondo”. No , no, se puede decir que lo vemos, Tememos que nos digan incultas, con pobre espíritu y casi casi analfabetas. Pero lo que es innegable es que los vemos más de lo que decimos. De donde sale entonces la audiencia?. Si esta no existiera, cualquier programa estaría en antena? Creo que no.
Que sabemos la mecánica del Festival de Eurovisión, de sobra es conocida . Que todo está rodeado de política, ganancias de las productoras de discos, de favores comprados, de promoción o caída en picado de algo que no interesa? Claro que sí. Lo que se hace es música para que no sea terna, sino del momento. El boon que haga vender millones de copia.
En realidad para eso se hace. De vez en cuando aparece una Celine Dion, que la llevó a la fama defendiendo a su país Canadá y que sigue siendo una artista con letras mayúsculas. O France Gall en 1965 con el tema “Poupée de cire “ por Luxemburgo, y que aún hoy seguimos cantando. Igual que Susan Boyle, por decir una de las últimas grandes voces que salió de un concurso en Inglaterra, de corte similar a “operación triunfo” y que hoy deleita a todo el mundo. Quien hubiera estado en su lugar , no? Y por supuesto tener su voz.
Sonaron buenas voces anoche y bastante mejor nivel de canciones.
Que nos podamos permitir el lujo de seguir soportando el Festival con el coste tremendo que eso tiene, es otro cantar. Posiblemente el Festival salve a muchas discográficas temporalmente, y salve sobre todo intereses “interesados”.
Lo de España, los que nos ocurrió, fue anodino. Yo pondría una interrogación. Podría haber sido alguien que en ese momento hubiera podido disparar a quema ropa ante la sala repleta de personas y la tragedia hubiera sido tremenda. No entiendo esa seguridad que se supone y que debe cumplir con su cometido. Pero que casualidad que nos pasó a nosotros. Una vez más el dicho se cumple “hispanis ist diferent”. En fin es lo que hubo. Daniel Diges, digno, muy digno y profesional por supuesto. Es mi opinión.
La mecánica del festival no tiene nada que ver con la persona que en ese momento sale al escenario a defender a su país (para mí). Probablemente ha sido elegido de la manera mas interesada posible, lo sabemos. Probablemente con una claridad nula y unos intereses tan solo económicos del mundo de la música, y para él también por qué no decirlo? A nadie le amarga un ducle . Evidente. Pero para mí, el respeto al artista, al cantante que sale convencido tener sus minutos de gloria y conseguirlo..
Lo otro, ya sé que existe, pero también es verdad que cualquier cantante, casi daría su alma por ser él el que se encontrara en ese escenario eurovisivo para ser durante 3 minutos más o menos,( no se exactamente cuanto dura cada canción ), protagonista ante millones de espectadores.
Canciones geniales, tan solo se dan en caso excepcionales, ( gracias a dios , son mucho esos casos), lo demás es comercial, galas, verano, ferias, y demás. Todo tan digno y tan respetable
La hipocresía, sigue siendo muy actual. Contra gustos no hay nada escrito, ni ahora ni nunca.
AmpaCar- Mayo 2010


