De alambres y latas de refrescos
Es cierto que cuando se carece de casi todo, la inteligencia se aferra mucho más a casi todo, que estando en un estado de bienestar. Se desarrolla más, se ingenia para conseguir cualquier cachibache , y más si nos produce el entretenimiento deseado.
Coches hechos de alambre, con la chispa suficiente para tener casi de todo. Y parece mentira, como juegan y se divierten con él. Dicen que África es un continente de artistas natos, y es verdad, Sus manos, hábiles,crean de cualquier cosa. Dan forma y consiguen arte de un palo, de una simple tela, de una cuerda, de frutos, todo es para ellos motivo de conseguir algo más que una materia prima, sin mas.
De esto tienen ellos en abundancia, de casi todo bueno y lo que el primer mundo puede desear a veces. Lo fundamental, es que no saben o no tienen medios, para conseguir algo mas con tanta tierra sin producir nada, ríos con grandes bolsas de pescado, metales, gas, y tantas cosas que en manos de este llamado primer mundo producirían el 100%.
Su arte no tiene límite, cuando se trata de conseguir algo que es necesario, como un simple juguete. Los niños son siempre niños, y necesitan entretener el tiempo con la fantasía, esa que los hará soñar con ese ferrari, que haga volver la mirada a cualquier persona. Yo diría que algo más que una mirada , asombro, admiración, y verte tan pequeña e inútil al lado de una alambre con la que tú solo haces aquello tan fundamental y corriente. Ellos le dan entidad nueva, crean con ella, con sus manos.
Lo que tiramos cada día con ese gesto despectivo a la basura como puede ser una lata de Fanta, cerveza o coca-cola, ellos recortan figuras simples de niños como las que tú y yo pintábamos para entretener a nuestros hijos. Gorras únicas hechas de rombos, pentágonos, cuadrados, enlazadas entre si por simples alambres finos. Las puedes adquirir al borde de la carretera, junto a una gasolinera o en cualquier lado donde se encuentre alguien con hambre y necesidad.
Bidones partidos a la mitad que recubren fachadas y tejados donde uno se maravilla del ingenio que se derrocha para aprovecharlo todo. Son intrínsecamente artistas.
Mi respeto porque consiguen admirar con simples cosas que nosotros despreciamos a veces.
AmpaCar- Mayo 2010
Carpe diem





