Mes del silencio, en la memoria milenaria del paisaje, duerme el día más corto del año y su último rayo de luz ilumina…. Es el primitivo día del sosiego, desnudo e inocente antes del sonido, del cortejo de la lluvia con las hojas de los árboles, del susurro de la brisa y el parloteo permanente del arrollo. Es el viaje al principio de esta creación que nos rodea, a la espiritualidad del origen, tan bello en su nobleza como en su compleja simplicidad.
Así es la música viviente, conjuros espirituales, aliviando mentes frenéticas, tocando nuestra eternidad dormida e intimando con el gobierno de los elementos,de esos elementos que nos conforman agua, tierra , aire, fuego de los cuales se amalgama la emoción del fuego, la evocación de la tierra y la feminidad del agua. Lo divino y lo humano. Lo cristiano y lo pagano.
Hojas llena de pasión y vida.
AmpaCar- Abril 2011
Carpe diem
