Madre y sus nardos
Te me mueres de casto
Y de sencillo,
Y tú te has ido
Mirando abrir
Su corola.
Te me mueres blanco
Y puro como la nieve,
Has llenado la estancia
De tu olor y presencia.
Ya no podrá verte ni
Olerte.
Sus ojos se cerraron
Contigo,
En la hora en que tú
Abrías tu última hoja.
Te me mueres
De casto y de sencillo.
Nardo de primavera
Seguirás para siempre
Siendo la flor de ella.
La que adornarás su piedra
Y su nombre,
Y a la que darás olor
En su estancia vacía
Un día y otro día.
Tú eres el elegido nardo
Y te me mueres de casto
Y de sencillo .
Era 1988 cuando mi madre dejó de ver y oler la flor que más le gustaba: los nardos. Hoy llega al blog dedicada a ti Jaumerei,. Como ves solo son palabras para la mujer que fue mi madre que llevaba siempre en los días de fiesta uno en el ojal , como se usaba en aquella época.
AmpaCar – Junio 2010
Carpe diem

