Sin sangre azul, sin dinastía pero rey. Tu reino no fue heredado. Lo creaste tú . La inmensa mayoría te reconocían y te seguían como fieles amantes. No fuiste príncipe. Naciste ya reinando. En ti las canciones se hicieron únicas, míticas y eternas.
Millones y millones intentaron imitarte pero eras único. Tus piernas , tus brazos todo tu cuerpo expresaba plasticidad, estética, garra, fuerza, provocación y admiración.
El color negro en ti se hizo blanco. Te convertiste por conseguirlo en un ser extraño y enfermizo. Con esto, no hiciste más que aumentar tu leyenda.
Vicios y desvergüenzas humanos ( si es verdad lo que se nos dijo, pero no probado y si absuelto) empezaron tu cuesta y tu cruz. Y sin embargo tú, el eterno Peter Pan adorabas la sonrisa de los niños. ( o eso se nos decían).
Extravagante en tus maneras y en las puestas escenas de tu vida. Conito y tu “Triller” comenzó una época nueva en el mundo de la canción. Ese es tu reino y la corona que ciñes. Después de un año de tu muerte sigues sonando y el mundo te sigue cantando Michael Jackson.
AmpaCar – Junio 2010-06-27
Carpe diem

