Ah , primavera, quién sino tú, coronó los soñolientos durazneros con alas rosadas?.
Tú fuiste sin duda, la que apiló en su delantal las dulces y esquivas cabelleras del cerezo….
Es que detrás de las cosas estás tú, primavera, comenzando a escribir en la humedad, con dedos de niña juguetona el delirante alfabeto del tiempo que regresa.
(P. Neruda)
Tú fuiste sin duda, la que apiló en su delantal las dulces y esquivas cabelleras del cerezo….
Es que detrás de las cosas estás tú, primavera, comenzando a escribir en la humedad, con dedos de niña juguetona el delirante alfabeto del tiempo que regresa.
(P. Neruda)
No se puede nacer de mejor manera. Nacer en flor. Nacer pintando la sierra en blanco suave. Nacer con alas y tapar el cielo con ellas. Nacer cerezo, es uno de los mejores nacimientos, y eso ocurre en e “Valle del Jerte”.
Es como un Japón florecido de almendros, solo que enExtremadura.
La vista es espléndida. Tu mirada se llena de esa flor suave y perecedera que dejará paso a fruto rojo y apreciado : la cereza.
Tierra plena de vida que desciende escalonadamente sierra abajo como si fueran “pensiles” babilónicos para marcar y acompañar el sonoro caudal transparente del ríos que da vida a la tierra.
Mariposas que regresan cada año llamadas por la belleza de las flores que como ellas pueden volar y soñar.
Deja te cubrir por ese cielo florecido al menos una vez en tu vida.
Yo te alabo y te admiro porque me maravillas. Porque me asombras cada año y me aturdes los sentidos de belleza inigualable. Entre tanta historia y tanta tierra descubierta y conquistada, tú: “El Valle del Jerte”. Merecido heredero de nuestra historia.
……… y llegó la primavera contigo vistiendo de gala mis sierras”
AmpaCar-2010
Carpe diem

