La noche se hacía más intensa
Y tu presencia se iba llegando
Y mi corazón en ti se ahogaba
Deseando sentir tu abrazo.
Como el aire en ráfagas venías
Y te ibas en huracanados vaivenes
Que te llevaban arrastrando tus alegrías
Y yo seguía mirando los silenciosos trenes
Un vaivén y un suspiro se escaparon
De mi garganta y de mis entrañas
Y unas lágrimas tímidas rodaron
Y me quedé para siempre a ti pegada.
AmpaCar.

