Queridos escondidos. Tantos juntos que nos miráis si acaso tenéis vista, y nos oís, si acaso tenéis oídos.
Malos tiempos corren para los que nos dejasteis en esta selva y en este gran teatro del mundo. Intento pensaros en colores , intento pasar por alto este día, pero no, no me es posible. Sé porque así lo decido visitaros, . Es absurdo sí, pero os debo en estos días la visita, antes de que todo se llene como una romería.
Limpios y peripuestos estáis , limpios y silenciosos. Los crisantemos reposan con sus pétalos vencidos por la lluvia. A cada uno os he dejado un recuerdo, a cada uno os he dejado un beso a ti padre mi gran amigo, a ti madre la enérgica que decías que todo era un montaje para negociar con las flores. Aun así blancas te las he dejado .
Hoy sonaban melodías salidas de tu piano “Quini” tú que te escondes con nuestra madre pero miras de reojo a tantos que allí os acompañan. Solitarias y presas se quedaron las teclas de tu piano.
Y tus risas Pocholo se sentían. Te dejé un recuerdo de mi hijo y mío. Tu paciencia les sació muchas veces el hambre a esas horas mañaneras antes de la recogida. Tu bar fue fonda y posada de encuentros sin preocupaciones. Tu bar , tertulia y música , era centro de reunión y de copas . Que os quiten lo bailaoooooo ¡¡¡
Mi recuerdo también para ti Paco. Cantidad de veces te pienso, cantidad de veces me río cuando el “cascarrabias “ se hace presente en esas pequeñas cosas. Eras “urracas”, éramos ladrones de melodías, hoy suena para ti la más bella, “la historia interminable”, porque nunca acabarás de escribirla.
Día difuntos, que difuntos?, solo estáis escondidos.
Unos era el pétalo del tordo y otros el canto del crisantemo.
Unos eran la mística oscura y otros la luz del vacío.
En tordo habitaba la crueldad más insospechada y amorosa
En el crisantemo los recodos de la voz y los rescoldos del silencio.
El silencio como un fuego.
El silencio como la muerte del amor.
Y yo conmigo ,
En esa danza permanezco.
AmpaCar- Octubre 2010
Carpe dien


