Es época de premios y galardones. Atinar casi siempre es difícil y muy discutible evidentemente por aquellos que no son premiados. Pero desde luego de lo que no hay duda es de los premiados son merecedores del galardón que se les otorga. Cada uno de ellos representa holgadamente su sector.
Hay dos premios importantes en el mundo.: el Nobel y los Principe de Asturias. Uno por tradición antigüedad y prestigio: El nobel, y el otro también por el alto grado de reconocimiento que está alcanzando y que hace cada vez más sea un premio codiciado por todos aquellos que pueden merecerlo. El Principe de Asturias es el Nobel español. (Salvando las distancias)
Posiblemente el teatro Campoamor, escenario de entrega de los mismos, habrá sido uno de los pocos que pueden haber contado con las sonrisas de dos personajes que por historia y tradición, su lucha es feroz y casi irreconciliable, pero que en Asturias, este premio los unió ante el mundo para mostrar esa imagen: Yaser Arafat e Isaac Rabin premio a la concordia 1991, una concordia que nunca llega para ellos.
Personalidades de todo el mundo representan lo mejor lo mas granado de las ciencias y de las artes y el deporte etc de todos los nominados. Supongo que como en todo premio que se precie y mas siendo de esta categoría, habrá sus apoyos a uno u otro candidato por diversos motivos entre ellos políticos y que no tienen nada que ver con el personaje que sin duda es merecedor. Supongo, y me cuesta creer que no sea así. Los patrocinadores y sus grandes patrones siempre o casi siempre tendrán su influencia.
Este año polémico como casi siempre el Nobel de la Paz se lo han dado a Liu Xiaobo -Nos hemos quedado sin él, el padre Vicente Ferrer estaba nominado, pero creo que han tenido acierto al dárselo al chino.
Encarcelado, vejado, privado de libertad y de palabra, apartado de su sociedad y sobre todo de su pueblo para que no pueda gritar la falta de derechos humanos y sociales de esos ciudadanos, que quieren gritar y no pueden para que el mundo se entere de que el gigante chino aún sigue “apretando” las tuercas del silencio a su país. El gigante chino, ese que se ha abierto al mundo industrial y al progreso y que conseguirá que occidente trabaje para él, Ese gigante chino que sigue practicando el ostracismo mas ancestral de las dictaduras severas. Ningún movimiento esta permitido, ni una palabra que no sea controlada por el régimen y el que no cumpla u ose trasgredir esta ley, barrotes de por medio.
Pero las personas siguen teniendo sus medios para hacer llegar al mundo estas injusticias a costa de la propia vida.
Liu Xiaobo, el premiado, antes de entrar en la cárcel afirmo que asume el precio que tiene que pagar por gritar la miseria mental que les obligan a tener y que volvería hacerlo.
Con la concesión del Nobel, el gobierno de china queda en evidencia y el mundo entero pide la libertad de Liu Xiaobo
El gigante en estos días se ha hecho un poco más pequeño, pero solo un poco saben de sobra que nadie le dará la espalda a pesar de que condenen de palabra su acción represora, y saben que son demasiado importantes para la economía mundial .No les importa que todos los gobiernos pidan clemencia para Liu Xiaobo
El gigante amarillo es demasiado importante. De un manera o de otra nos están esclavizando a con un consumismo irracional que nos ofrecen en sus bazares llenos de todo, de TODO y por todo el mundo. Se adueñan de voluntades sin doblegar la suya-
Veremos a Liu Xiaobo libre ¿?
AmpaCar. Octubre 2010-10-14
Carpe dien

Difícil lo veo meniña.
ResponderEliminarVale más el autoritarismo que premio alguno.
Un biquiño.