Habría sinfonía de sonidos maravillosos, pero no habría ruídos . Tampoco habría oportunidades para una inmensa mayoría que nos veríamos relegados siempre a una jungla donde el matiz no tendría cabida. En el bosque el sonido libre es el que siempre puede hacer que la composición se vaya perfeccionando y consigamos algún día formar parte de la sinfonía.
AmpaCar-Diciembre 2010
Carpe dien
