José de Sousa Saramago
El escritor lusitano es un caso extraño, casi único, digo casi, porque nosotros tenemos otro , Cervantes don Miguel. Digo y creo que tiene la rebeldía, la irreverencia de un joven inconformista que se suele poseer a esas edades y por otro lado , la sabiduría, madurez y maestría de estilo que sólo la edad puede darle a hombres como él.
Tus palabras se acurrucaron entre tus manos para ir saliendo poco a poco al escenario del gran espectáculo del mundo del que sin duda, tú fuiste un espectador de excepción. Tus ojos han captado todo lo que a tu alrededor se ha movido. Imagines que han sido leídas en todos los rincones de este redondo planeta.
Soñador impenitente y creador de esos sueños con palabras lúcidas Tu ironía fue más allá de la realidad que te rodeaba. Mordaz y ágil con la pluma denunciando el abuso y uso del poder . Tus sentimientos siempre se tendieron hacia el lado humanístico del saber porque según tú decías: “las palabras encerradas en reglas no expresan lo que uno quiere y siente. La palabra debe ser libre igual que el pensamiento”.
Apasionado por la canción del alma :el “fado” del que fuiste gran escuchador. Noches de farra, vino y mujeres y sonidos de viola y guitarra. Una voz, si era la de Carlos do Carmo , mejor que mejor. De él decías que cantaba desde el barrio Alto, para que toda la ciudad de Lisboa lo oyese. Hay tanta gente que te recuerda cuando nadie te conocía sentado en la mesa de la sala “Falla” a la izquierda , ( como tiene que ser decías) que después que te hiciste famoso, recuerdan como siempre estabas escribiendo en servilletas de esas transparentes ( aún no existían las de ahora), y tarareando con tu humo sempiterno el fado que oyeses.
El único portugués ganador del Premio Nobel en 1998 por eso, por tus letras tu buen hacer.
Como enumerar aquí toda tu obra ?, toda tu locura?. Iberia , era el nombre que querías para hermanar nacionalidades. Solo una tierra con sentimientos variopintos y distintas culturas, pero juntos descubriendo
esos mundos que nos legaron los grandes.
Diste un paso y traspasaste ese “paso” invisible, para hacer tuyo mi país, sin perder al que te vio nacer : Portugal. En Lanzarote ,en ese lugar llamado Tías has cerrado tus parpados para irte a esa ceguera eterna donde todo se ve.
Nosotros en este mundo de cuerdos ignorantes ( yo entre ellos, que tengo el atrevimiento de dejarte estas palabras) seguiremos imaginando tu pensamiento y adivinando tu ironía . Intentaremos que tu lema del que eras gran maestro, algún día nos deje aprender alguna cosa.
A las palabras hay que arrancarles la piel. No hay otra manera para entender de qué están hechas.
Un gran poeta lusitano Fernando Pessoa al que admirabas decía así en uno de sus poemas y que yo dejo aquí para tí.
A palidez do día é levemente dourada
O sol de inverno faz luzir como orvalho as curvas
Dos troncos de ramos secos.
O frio leve treme.
AmpaCar – Junio 2010
Carpe diem

