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viernes, 18 de junio de 2010

José Saramago



José de Sousa Saramago
El escritor lusitano es un caso extraño, casi único, digo casi, porque nosotros tenemos otro , Cervantes don Miguel. Digo y creo que  tiene la rebeldía, la irreverencia de un joven inconformista   que  se suele poseer a esas edades y  por otro lado , la sabiduría, madurez  y maestría de estilo  que sólo la edad puede darle a hombres como él.
      Tus palabras se acurrucaron entre tus manos para ir saliendo poco a poco al escenario del gran espectáculo del mundo  del que sin duda,  tú fuiste un espectador de excepción. Tus ojos han captado  todo lo que  a tu alrededor se ha movido. Imagines que han sido leídas en todos los rincones de este redondo planeta.
        Soñador impenitente y creador de esos sueños con palabras   lúcidas   Tu ironía fue más allá de la realidad que te rodeaba. Mordaz y ágil con la pluma denunciando el abuso y uso del  poder  .  Tus sentimientos  siempre se tendieron hacia el lado humanístico del saber porque según tú decías: “las palabras encerradas en reglas no expresan  lo que uno quiere y siente. La palabra debe ser libre igual que el pensamiento”.
        Apasionado por la canción del alma :el “fado” del que fuiste gran escuchador. Noches de farra, vino y mujeres y sonidos de viola y guitarra. Una voz, si era la de Carlos do Carmo , mejor que mejor. De él decías que cantaba desde el barrio Alto, para que toda la ciudad de Lisboa  lo oyese. Hay tanta gente que te recuerda cuando nadie  te  conocía  sentado en la  mesa de la sala “Falla” a la izquierda , ( como tiene que ser  decías) que después que te hiciste famoso, recuerdan como siempre estabas escribiendo en  servilletas de esas transparentes ( aún no  existían las de ahora), y tarareando con tu humo sempiterno el fado que oyeses.
        El único portugués ganador del Premio Nobel  en 1998  por eso, por tus letras tu buen hacer.
Como enumerar aquí toda tu obra ?,  toda tu locura?. Iberia , era el nombre que querías para hermanar nacionalidades. Solo una tierra con sentimientos variopintos  y distintas culturas, pero juntos descubriendo
 esos  mundos que nos legaron los grandes.
Diste un paso y traspasaste  ese “paso”  invisible, para hacer tuyo mi país, sin perder al que te vio nacer : Portugal. En  Lanzarote ,en ese lugar llamado  Tías has cerrado tus parpados para irte a esa ceguera eterna donde todo se ve.
Nosotros  en este mundo de cuerdos  ignorantes ( yo entre ellos, que tengo el atrevimiento de dejarte estas palabras) seguiremos imaginando tu pensamiento y adivinando tu ironía . Intentaremos que tu lema del que  eras gran maestro, algún día  nos deje aprender alguna cosa.
A las palabras hay que arrancarles la piel. No hay otra manera para entender de qué están hechas.
Un gran poeta lusitano  Fernando Pessoa al que admirabas  decía así en uno de sus poemas  y que yo dejo aquí para  tí.
A palidez do día é levemente dourada
O sol de inverno faz luzir como orvalho as curvas
        Dos troncos de ramos secos.
        O frio leve treme.
AmpaCar – Junio 2010
Carpe diem