
Nunca dejó de ser francesa, pero quiso también ser newyorkina. Dos ciudades París y New York que han sido y son las capitales del arte moderno y contemporáneo.
Vocación de artista tardía, pero con garra y particularidad creativa. Casi un siglo llevando a cuestas su vida dejando su arte inequívoco en los sitios mas prestigiosos del mundo que han querido que sus ciudadanos lo disfrutaran. Entre ellos está nuestro Guggenhaim.
Te puede gustar o no lo que crea, lo que desde luego no hará nunca es dejarte indiferente. Era lo que Louise Bourgeoise pretendió siempre con sus esculturas y es la que hoy con sus 99 años nos ha dejado en esa ciudad cosmopolita que eligió para compartir su vida junto con París, su cuna y su identidad..
Su identidad cultural está ligada a sus “arañas” que se alzan como colosos allí donde se han expuestos. Arañas que te miran desde arriba y te roban esa admiración o extrañeza. Ellas sobre todo harán que Louise Bourgeoise siga viviendo a través de su obra.
Soñadora, transgresora, bohemia, libertaria, consumidora de cafés y tertulias con artistas de todo el mundo en la simpar “Place d’etoile”, sabía que su vida era un desorden total , pero la asumía.
Tal vez sus “arañas” magnificas y extrañas a la vez fueran como su vida, en todo caso grandes ambas. .Ella misma decía : ““Una mujer no tiene lugar como artista hasta que prueba una y otra vez que no será eliminada”.
Louise Borgeoise, tu arte te mantendrá viva
Pax tecum
AmpaCar- Junio 2010-06-01


.jpg)
