Luna blanca y transparente que resplandeces en la noche nítida y palpitante. Ahí estás tú, imponente en tu castillo de cristal y aire. Luna blanca que crece y mengua con el caprichoso tiempo que incansable camina hasta para ti.
Vestida con tus flamantes trajes te mueves y contoneas al ritmo de las nubes provocando esa inquietud inalcanzable a nosotros, los que te admiramos.
Redondel brillante que nos deja su estela que no podemos perseguir. Ahí estás tú, subida en la cima de lo más alto.
Quien no ha querido una luna? Hasta los niños se dejan influenciar por ti y llegan a la vida cuando ocupas esa espacio inmenso que tú abarcas y eres tú la dueña.
Cantada por poetas, soñada por los humanos, que de tanto pensarte, se propusieron conseguirte y todo vimos, como te pisaban , como llegaron a tocarte ,pero no, sigues siendo inmensurable y divina y sobre todo sigues siendo, luna
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AmpaCar-Abril-2010
Carpe diem


