Desde lo profundo de la tierra
vibra un coro de lamentos y llantos
Nadie oye.
Los que aún caminan, se entretienen
desenredando los hilos del presente.
No quieren oir y
Enmadejan las tramas futuras.
Peregrinas miradas sobrevuelan
las calles solitarias.
Cuentan sombras y
llevan el cordón de la memoria
a las tinieblas del olvido.
Pegado al terciopelo de la noche,
del alto muro desolado y ruinoso
pende un hilo
fugitivo de la vida.
Ha cesado el canto de los pájaros.
El miedo y el horror cosió los labios.
Las manos extendidas,
ya están vacías.
AmpaCar
vibra un coro de lamentos y llantos
Nadie oye.
Los que aún caminan, se entretienen
desenredando los hilos del presente.
No quieren oir y
Enmadejan las tramas futuras.
Peregrinas miradas sobrevuelan
las calles solitarias.
Cuentan sombras y
llevan el cordón de la memoria
a las tinieblas del olvido.
Pegado al terciopelo de la noche,
del alto muro desolado y ruinoso
pende un hilo
fugitivo de la vida.
Ha cesado el canto de los pájaros.
El miedo y el horror cosió los labios.
Las manos extendidas,
ya están vacías.
AmpaCar
