Walbis Bays o “Bahía de las Ballenas, se encuentra en Namibia formando parte de esa costa maravillosa llena de vida , naturaleza y misterio.
Ciudad que fue disputada por todas las potencias mundiales por encontrarse en la ruta marítima hacia el Cabo de Buena Esperanza gozando de una posición estratégica y albergar en sus profundidades a enormes buques balleneros y de todo tipo de pesca.
Esta pequeña ciudad que todos los días vacían turistas que llegan con los ojos ávidos para ver sus “duna” fabulosas.
Es espectáculo es impresionante. Una se siente pequeña metida dentro de ese reloj de arena enorme que te envuelve. La vista se pierde en esas montañas doradas.
Han sido fotografiadas millones de veces y cada día, es la protagonista de sueños y admiración de centenares de personas. Mirarlas es una sensación de paz que te llena y se te mete hasta los huesos. Hundirse en su arena es como hacerte un poco de ella.
Frente a ella la bahía ofrece a la hora mágica del ocaso, corto en tiempo pero intenso en colores y tonos, una vista única. El sol cada día se “viste de luces” para adueñarse del que lo observa, decir otra cosa , sería mentir. Verlo esconderse es presenciar un torbellino de colores y tonos rojos y grises y naranjas y el color azul cobalto reflejado en sus aguas tranquilas. Los perfiles de los flamingos con sus patas esbeltas y delgadas, con esa elegancia natural que las hace sencillamente bellas.
Este años volví de nuevo a ellas, a esas dunas que son las más grandes del mundo y con frío mucho frío esperé al sol. Mereció la pena.
Estas fotos son testigos de esos momentos.
AmpaCar- Septiembre 2010-09-07
Carpe diem
