Iluminaba la estancia suavemente la luz necesaria tan solo para ver en la penumbra las cosas que inmóviles ocupaban durante años su espacio .
Quietas y dormidas seguían . Nadie les posaba la mano encima ni tan siquiera para limpiar la huella del tiempo.
Es como si este se hubiese detenido y marcase tu presencia en esta estancia vacía de ti. Los rayos del sol tímidos se colaban a través de esos visillos dándole un reflejo distinto y apacible..
Me senté en tu silla, y me pareció que una sonrisa se esbozaba en tu cara. Y mis palabras comenzaron a caer como pétalos en tu ventana, nuestra ventana.
Sabes ? te dije. Organizaremos un viaje a Jordania, tenemos que ver Petra esa ciudad que dicen color rosa, vivirla en primera persona , disfrutarla, tu me dijiste….eso está hecho. Como una niña empecé a viajar en mi imaginación. Una escena se sucedía tras otra y en todas, los dos éramos los protoganistas.
Pero llegó la noche deseada, la que ambos soñábamos mudos. El desierto nos cobijaría. Yo me resistía , sabes que tengo miedo de cualquier bicho que pudiera hacernos compañía. Tú con tu paciencia me tranquilizabas: no vendrán, no nos querrán estropear la noche.
Hacía frió, como siempre lo hace. La tienda de campaña era pequeña pero lo bastante para dos. Hoy todo está pensado y concebido para que el visitante se crea de verdad que llega y está como un explorador solitario, pero todo está previsto.
En la pequeña colchoneta que había en el suelo, un saco de dormir descansaba. Una bandeja de cobre con dos vasos y una maravillosa tetera que humeaba con su té verde esperando . Poco más . Nos miramos, y ni una palabra nos dijimos. Estaba claro, teníamos que compartir el saco. En el fondo me alegré y noté que a ti te pasaba igual.
me quité las botas lavé mi cara y por Finn desenrolle mi”cheche” para meter mis dedos entre el pelo y airearlo .El cheche” es lo mejor para el desierto. No deja pasar la arena , vas protegida con él del sol del aire pero lo mejor que me sabia protegida por ti, todo lo demás era superfluo, incluso el “cheche” tan necesario en ese medio
Me acerque el vaso de te y me sentó bien. El Frío se sentía por dentro, por fuera………tus brazos me cobijaron y la noche se hizo en nosotros. Una palabra y otra y otra hasta que el sueño nos venció y el amor nos calmó, y piel con piel nuestros ojos se cerraron.
Ya ves como he empezado a viajar. Me llevaras?, te pregunte . Tu sonrisa franca me dijo que sí, que todo tarde o temprano llega.
Una ilusión que me llenará estos días de aroma y tomillo y jara y sierra y nubes. Una ilusión que buscará ser realizada.
Mientras, toda la estancia sigue iluminada suavemente y yo miro a través de mi ventana el camino difuminado con hojas amarillas de otoño.
Iremos a Petra?.........iremos , me dijiste.
AmpaCar – Noviembre 2010-11-05


Sencillamente.
ResponderEliminarES PRODIGIOSO
Desde el fondo del corazon que un hombre que hoy cumple años y se consiente el derecho de volver a mirar con ojos claros el horizonte.
Te felicito, y me otorgo el regalo de haber leido tu relato.
Gracias Amparo
Esteban Mediterraneo.
Pues mi querido Esteban, te felicito con la mayor alegria del mundo deseandote todo lo mejor en toda tu vida, que cumplas tus ilusiones y que se realicen tus sueños.
ResponderEliminarMil besos grandes para ti, y Felicidades
Amparo
Precioso relato ..como todos los que haces...me gustaria tanto poder escribir como lo haces tu , esa nostalgia ...la llevo tan arraigada yo en mi corazón ...mi pregunta habria sido ¿iremos a París ?nunca me será respondida.
ResponderEliminarGracias por tus relatos ¡¡ son maravillosos¡¡