lunes, 8 de noviembre de 2010

Cartas desde la Ventana- Viaje a Petra

             
                 
             Iluminaba la  estancia suavemente la luz necesaria tan solo para  ver en la penumbra las cosas que  inmóviles ocupaban durante años su espacio .   
         Quietas y dormidas seguían . Nadie les posaba la mano encima  ni tan siquiera para  limpiar la  huella  del tiempo.
         Es como  si este se hubiese detenido y marcase tu  presencia en esta estancia vacía  de ti. Los rayos del sol tímidos se  colaban a través de esos visillos  dándole  un reflejo distinto y apacible..
         Me  senté  en tu silla, y me pareció que una sonrisa se esbozaba en tu cara. Y mis palabras comenzaron a  caer como pétalos  en tu ventana, nuestra ventana.

         Sabes ? te dije. Organizaremos un viaje a Jordania, tenemos que ver Petra esa ciudad que  dicen color  rosa, vivirla  en primera persona , disfrutarla,  tu me dijiste….eso  está hecho. Como una niña  empecé a  viajar en mi imaginación. Una escena se sucedía  tras  otra  y en todas, los dos  éramos los protoganistas.
         Pero llegó la noche   deseada, la que ambos soñábamos  mudos. El  desierto nos cobijaría. Yo me  resistía , sabes que tengo miedo de cualquier bicho que  pudiera  hacernos compañía. Tú con  tu paciencia  me  tranquilizabas: no  vendrán, no nos querrán  estropear la noche.

         Hacía frió, como siempre  lo hace. La tienda  de campaña  era  pequeña pero lo bastante  para dos. Hoy todo  está pensado  y concebido para  que  el visitante  se crea  de verdad  que llega  y está como un explorador solitario,  pero  todo está previsto.
En la pequeña colchoneta que  había en el suelo, un saco de dormir descansaba.  Una bandeja de cobre con dos vasos y  una maravillosa tetera que  humeaba con  su té verde esperando . Poco más . Nos miramos, y ni una palabra nos dijimos. Estaba claro,  teníamos que compartir el saco. En el fondo me alegré y noté  que a  ti te pasaba igual.
me quité las botas lavé mi cara y por Finn desenrolle mi”cheche”   para  meter mis dedos  entre  el pelo y airearlo .El cheche”  es lo mejor  para el desierto. No deja pasar la arena ,  vas protegida con él del  sol del aire   pero lo mejor que  me  sabia protegida por ti,  todo lo demás era superfluo, incluso el “cheche”  tan  necesario en ese medio

         Me acerque  el  vaso de te y me sentó bien. El Frío se sentía por dentro, por fuera………tus brazos me cobijaron y  la noche se hizo en nosotros. Una palabra y otra y otra hasta que el sueño nos  venció y el   amor nos calmó, y piel con piel nuestros ojos  se cerraron.
         Ya  ves como  he empezado  a viajar. Me llevaras?, te pregunte . Tu sonrisa  franca me  dijo  que sí, que  todo tarde o temprano llega.

         Una ilusión que me llenará estos  días  de aroma y tomillo y jara y sierra  y nubes. Una  ilusión  que buscará  ser realizada.
         Mientras,  toda la estancia sigue  iluminada  suavemente  y yo miro a través de mi  ventana  el  camino difuminado con hojas amarillas de otoño.
         Iremos a Petra?.........iremos  , me dijiste.

AmpaCar – Noviembre 2010-11-05

Carpe dien  

3 comentarios:

  1. Sencillamente.

    ES PRODIGIOSO

    Desde el fondo del corazon que un hombre que hoy cumple años y se consiente el derecho de volver a mirar con ojos claros el horizonte.

    Te felicito, y me otorgo el regalo de haber leido tu relato.

    Gracias Amparo

    Esteban Mediterraneo.

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  2. Pues mi querido Esteban, te felicito con la mayor alegria del mundo deseandote todo lo mejor en toda tu vida, que cumplas tus ilusiones y que se realicen tus sueños.

    Mil besos grandes para ti, y Felicidades

    Amparo

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  3. Precioso relato ..como todos los que haces...me gustaria tanto poder escribir como lo haces tu , esa nostalgia ...la llevo tan arraigada yo en mi corazón ...mi pregunta habria sido ¿iremos a París ?nunca me será respondida.

    Gracias por tus relatos ¡¡ son maravillosos¡¡

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