domingo, 12 de junio de 2011

Entre renglones- yo bailo, tú bailas, él........

           Dos cuerpos entrelazados recorren ensimismados esa pista de baile donde suena esa música que los  transporta a esa gloria que dura tan solo cinco minutos, más o menos  lo que dura la “pieza”.
            Se espera con ilusión y deseos contenidos, ese domingo que les  permitirá abrazar a la mujer o mujeres deseadas. Es el momento legal socialmente donde ese acercamiento de ambos dos  seres  “mujer y hombre” pueden sentirse  sin ser mal mirados ni criticados.
            El baile, ese baile que  se entiende como goce  de  ambos cuerpos. Ese baile que roza y sumerge a la pareja en minutos de gloria que lleva sus cuerpos al  ritmo de la música a traspasar la frontera  de lo humano,  para  adentrarse  en lo “más humano” en esos  sentidos  y sentimientos carnales que se viven intensamente al compás de la música.
            El baile era la escusa perfecta para poder abrazar a esa mujer deseada públicamente, y lucirse con ella en esa pista donde las  parejas mostraban su felicidad al sentir  el cuerpo  femenino pegado a su piel, y nosotras  también el de ellos, por supuesto.
            Cuantos  sueños en esos minutos  donde los cuerpos vibraban y Vivian. Miradas de deseo y de amor  y de felicidad. Era como un  rito  preparar esa tarde de baile. Las mejores galas,  el mejor  perfume. Recuerdo a mi madre que vivía intensamente esos momentos de la fiestas patronales. Más tarde lo viví yo. Deseábamos que  pasara la semana para encontrarnos  cara a cara con esa  persona que nos  hacía tilín  y por lo menos recorrer entre sus brazos  al menos una  vez  ese  gran salón  y después irnos a casa con la  sensación aún fresca de haber  estado entre sus brazos  y haber  sentido demasiado  deprisa  tal vez.
            Y yo ahora recuerdo estos momentos de  fiestas de pueblo con nostalgia. Y me  renacen en la memoria esas imágenes que  me llenaron de vida y felicidad. Aquellas  verbenas donde grandes orquestas amenizaban esos saraos  para  deleite y disfrute gozoso de todos.
            No eran mejores  aquellos  tiempos,  eran diferentes  y de vez  en cuando  el recuerdo que  sobrevive sigue siendo delicioso y la piel se sigue emocionando al  imaginar aquellos  días de baile. 

AmpaCar- Junio 2011-06-12
Carpe diem

5 comentarios:

  1. Bonitos recuerdos meniña... guardalos como el oro.
    Bicos guapa

    ResponderEliminar
  2. gracias Carmelilla. Ya sabes volveer a vivir cosas bonitas , es vivir dos veces momentos maravillosos. Besos. Carpe diem
    Amparo

    ResponderEliminar
  3. Yo bailo, tu bailas
    juntos bailabamos
    era cuando la música nos movia

    Yo baile tu bailaste
    tiempos de musica
    que han pasado...

    Desde el Viento.
    Esteban Mediterraneo.

    ResponderEliminar
  4. Tiempos de ritmo y abrazos que el baile provocaba. Alrededor del salón se mueven los sueños que bailan por las estrellas.
    Amparo
    Carpe diem

    ResponderEliminar