Es posible que la humanidad nos asustemos al ver unas fotos que de haberlas, que las habrá, podemos sentir ese vacío en el estómago?. Nos puede llegar a pasar eso sr presidente? No hemos visto cantidad de veces esa niña vietnamita corriendo con su piel quemada de esa gas mortífero que la abrasaba?. A esos niños famélicos que ni siquiera podían esbozar una sonrisa, porque ni fuerzas para eso tenían? Es posible Sr Presidente que el mundo se asuste de unas fotos bañadas en rojo sangre, si hemos visto las de otros tres que cayeron casi a la par. Qué pasa? Estos eran maniquíes?
Es posible Sr Presidente que siga creyendo eso y nos quiera ahorrar el mal trago? En cualquier caso, por qué sustrae usted ese derecho a la sociedad? Los que han padecido en sus carnes la tristeza de la pérdida de un ser querido a manos de esta organización Al Qaeda creada por Bin Ladem que puso su inteligencia al servicio de la locura, ni a esos Sr Presidente les ha dejado el derecho que sean ellos los que decidan el ver o no esas fotos. Como justifica usted que lo que dice es la verdad verdadera?
Usted está dando pié para que pensemos que algo raro ocurre en esta historia. Puede ser una más de esas que su inteligencia monta en todo el mundo?. Vamos Sr presidente que la sociedad que lo puso ahí, es madura para afrontar los hechos y mirar de frente esas imágenes.
Muéstrelas al mundo para que seamos conocedores de lo que realmente pasó y deje Sr presidente que seamos todos los ciudadanos del mundo los que califiquemos la verdad.
AmpaCar- Mayo 2011
Carpe diem

No me creo nada... nunca lo creí.
ResponderEliminarPolitiqueo nada más..
Bicos de colores Amparo.
Amparo...me uno a tus palabras.
ResponderEliminarY tambien a tu reclamo por la verdad.
Besos, amiga!!
Vuelvo para decirte, después de borrado todo en los blogs...que coincido con tu reflexión y tu pregunta.
ResponderEliminarBuen fin de semana Amparo! Besos australes.
Te pasó también a tí?. Menos mal que lo tenia guardado. Gracias por tu correo y como siempre una maravilla de fotos. Besos de colores Olga.
ResponderEliminarAmparo
Crpe diem